Bailando con Mónica*
“Veo aún a nuestra amiga Mónica Alarcón, y creo que así la recordaré siempre, en su postura corporal característica, con la espalda bien erguida y la expresión sonriente y cálida de su rostro. En las diferentes situaciones en que nos vimos, en Segovia, Friburgo, Chipre y Barcelona, sentada o de pie, dando una conferencia o relajada en la terraza de un bar, la recuerdo con esa postura tan suya y que transmitía a la vez, una mezcla equilibrada de calma interior y cierta inseguridad, tranquilidad y algo de nerviosismo.
Me parece reconocer en su cuerpo lo que fue, al menos en la pequeña parcela en que yo la llegué a conocer, el centro de su vida profesional: la danza y la filosofía. Comprendió una a través de la otra, en ambos sentidos; la filosofía como movimiento encarnado y la danza como comprensión de la vida en movimiento. Pensaba con el cuerpo y danzaba la vida. Danzar y filosofar eran para Mónica dos maneras de llegar a lo mismo, eso mismo que su cuerpo, en su manera particular, revelaba con su presencia.”
Con estas evocadoras palabras la recuerda Pau, uno de los miembros del Grup d’Estudis Fenomenològics, un grupo de fenomenólogos/gas catalanes/nas ** que participó en septiembre de 2011 en el Congreso Organizado por la OPO (Organization of Phenomenological Organizations) en Segovia (España). Aquel encuentro casual, en el marco de un Congreso que reunía especialistas de los cinco continentes, propició una relación de amistad y de colaboración académica que ya no se interrumpió jamás. Allí oímos hablar a Mónica, por primera vez, de su temática por excelencia, el cuerpo en movimiento de la danza, en una ponencia que llevaba el título de “Temporality and Corporeality. Phenomenological Reflections about dance”. Paseando, charlando animadamente de filosofía y bromeando por las calles de la histórica ciudad castellana, Mónica supo establecer con todos nosotros una relación tejida de mutua sorpresa, de simpatía y de reciprocidad, que podría pensarse casi en términos coreográficos.
En julio de 2012 algunos de nosotros nos reencontraríamos de nuevo con Mónica en la capital de Chipre, Nicosia, y algo más tarde, en julio de 2013, en Freiburg, Alemania, donde Mónica tuvo la amabilidad de hacernos participar, a algunos miembros del GEF y también de SARX (otro grupo de Barcelona focalizado en la Antropología de la Corporalidad) en la co-organización de un Simposio Interdisciplinar acerca “Körper-Medien-Sinnlichen” (Cuerpos-Medios-Sentidos), donde ella presentó una interesante ponencia titulada: “Künstlerishce Forschung. Phänomenologie und Tanz im Dialog” (Investigación Artística. Fenomenología y danza en diálogo). No es difícil recordarla en aquellos días, circulando en bicicleta por la ciudad y acompañándonos a visitar la Universidad, el archivo Husserl, y otros lugares emblemáticos de la vida filosófica y académica de Freiburg, siempre atenta a nuestros intereses e inquietudes, para que la estancia en su ciudad de adopción nos resultara grata.
Por fin, Mónica pudo aceptar nuestra invitación de visitarnos en Barcelona, en enero de 2014, donde impartió dos conferencias. La primera organizada por SARX, en el marco del Taller “Pensar, hablar y crear con el cuerpo: un enfoque humanístico”, con el título “Cuerpo, danza y pensamiento contemporáneo”, celebrada en la Universitat Internacional de Catalunya y la segunda, organizada por el GEF, titulada “La espacialidad del tiempo. Temporalidad y Corporalidad en la danza improvisación”, que tuvo lugar en la hermosa sala Puig i Cadafalch del Institut d’Estudis Catalans.
A modo de anécdota, relacionada con ambas conferencias, podemos recordar que en la primera de las intervenciones, Mónica, ante un público mayoritariamente joven y universitario, había preferido exponer su temática de forma dialogada, interpelando y dejándose interpelar por el auditorio, preguntando y respondiendo desde el primer momento de su intervención, sin pretender dar una lección o una conferencia erudita, sino más bien hacer circular rítmicamente las palabras y las ideas. Por la tarde, en cambio, el organizador de la segunda conferencia, insistió a Mónica que leyera el texto de su interesante conferencia. Sin embargo, después de muy pocos minutos de una lectura que le resultaba forzada –aun tratándose de un texto muy bien escrito e hilvanado- quiso que el público asistente fuera leyendo él mismo fragmentos de su texto, y ella, de manera casi contrapuntística, iba intercalando comentarios y observaciones, que daban lugar al debate y al intercambio de ideas.
Es como si Mónica hubiera dirigido una coreografía, sin otorgarse el papel principal, sino entrando en escena solo lo necesario para que la conversación no perdiera vibración, ni vida. Escuchando recientemente la grabación de aquellas conferencias salta a la vista que estaban, precisamente, llenas de vitalidad y por ese motivo resulta difícil pensar que su voz, su movimiento y su brillo se hayan tristemente apagado. A pesar de ello, en nuestro recuerdo, en nuestro afecto sincero, Mónica sigue brillando. Sí, en nuestra memoria, en nuestras conversaciones, seguimos, aquí en Barcelona, bailando con Mónica.
Muchas gracias por la organización de este merecido homenaje, reciban un cálido abrazo.
Miembros del GEF (Grup d’Estudis Fenomenològics)
Miembros de SARX (Grup de Recerca en Antropologia de la Corporalitat)
Barcelona, 13 de marzo de 2019
* Texto leído en el homenaje a Mónica Alarcón, realizado el 22 de marzo de 2019 en la Universidad de Antioquía, en Medellín: https://www.youtube.com/watch?v=R7V9vp9kbUQ&feature=youtu.be
** Para no resultar reiterativo, daremos por supuesto en todos los casos tanto el uso de la forma masculina, como la femenina.